EDUCACIÓN VS POPULISMO: ¿QUIÉN GANA?

Tener el control de un país entero requiere de ciertas políticas que algunos
gobiernos están dispuestos a asumir, así caminen al borde de la antidemocracia.
Uno de los pilares fundamentales para el desarrollo de una sociedad es,
precisamente, la educación. Pero también es el obstáculo principal de los
gobiernos que se hacen llamar socialistas, ¿por qué? Simplemente porque no
quieren ciudadanos que cuestionen, que investiguen, que analicen. Necesitan
de un pueblo acostumbrado a las desigualdades y a las divisiones de clases
sociales para exacerbar ese sentimiento y hacerlo su bandera política. Al fin y
al cabo, al populismo solo le importa un objetivo: el electoral.
Cuando este tipo de gobierno maneja las riendas de un país y nos vemos afectados
por sus decisiones, nos preguntamos:

¿Por qué lo hace?
¿Cómo puedo evitarlo?
¿Por qué la gente cree en él?
¿Qué puedo hacer?
¿Me voy del país?

Sé que es frustrante en todos los sentidos, lo sé. Pero te voy a demostrar que, a
pesar de todas las dificultades que puedas estar experimentando por las políticas
de un gobierno que no te da la posibilidad de crecer, existe un abanico de
posibilidades para darle un giro a tu vida y a la tu familia. Una de esas oportunidades
es la educación, pero no la educación de 2+2=4 (que también es importante), sino
la educación que hace que te cuestiones ciertos cambios, que seas crítico con lo
que te rodea, la que te permite preguntarte cuándo; cómo y por qué. Esa educación
que te permite diferenciar la verdad frente a la mentira. Y quizá te preguntes por
qué es importante evitar que un gobierno socialista/populista obtenga el
poder. Te lo voy a explicar:

1.- Lucha contra un enemigo invisible. El líder populista siempre buscará la forma
de hacer ver que no tiene la culpa de las dificultades que pueda estar atravesando
el pueblo, al contrario, la culpa será de un enemigo que nadie conoce, que nadie
ve, que nadie siente. Un enemigo al que solo se le nombra y al que se le echa la
culpa de todo. Ese enemigo puede ser interno o externo. Por ejemplo, para los
gobiernos populistas de izquierda, la culpa de todo lo malo que pueda estar pasando
en el mundo es de Estados Unidos, ¿por qué? Porque es fácil armar el discurso de
EL PODEROSO contra “EL INDEFENSO”, EL MALO contra “EL BUENO”. Al
populismo no le importa cómo vivas, nunca será su culpa.

2.- “Honradez” como salida política. Si hay algo en lo que el populismo sustenta
su discurso es en que persigue y “combate” la corrupción “venga de donde venga”.
Es mostrarse como el hombre bueno, honrado, que lucha contra los males
arrastrados por gobiernos anteriores. Reaviva el resentimiento de los menos
favorecidos y lo convierte en arma política para persuadir. Muchos líderes que dicen
llamarse socialistas han estado involucrados en los mayores escándalos de
corrupción del mundo. Por ejemplo: caso Odebretch. Allí se vieron salpicados los
expresidentes de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff; de Panamá,
Ricardo Martinelli; de Venezuela, Nicolás Maduro; el exministro de Planificación del
kirchnerismo argentino, Julio De Vido, entre otros miembros de esta nueva ola
latinoamericana que se hace llamar “socialista”. Como te puedes dar cuenta, EN NADA
coincide el discurso de “vengo a ayudarte” con sus acciones como gobierno.

3.- Instituciones y poderes sujetos a su voluntad. El objetivo principal de los
gobiernos socialistas es tener el control de los poderes públicos para saltarse los
procedimientos que equilibran el poder presidencial, así evitan ser investigados por
corrupción, pueden encarcelar a quienes piensen distinto sin un juicio previo, promulgar
leyes que sean favorables a su partido, perpetrarse en el poder gracias a la intervención
del poder electoral, entre otros. Con líderes populistas en el poder, la libertad de
expresión se ve limitada, porque todos buscan una sola línea de pensamiento, que
todos seamos iguales, que no haya críticos, que no haya oposición, que no haya
personas que piensen distinto. Buscan una sociedad pasiva, sin motivación, sin
ganas de luchar. Todo lo contrario a lo que buscamos como personas: la
superación.

4.- Alienta el odio de clases sociales. Para el socialismo todos debemos ser
iguales. Poco importa si estudiaste, te graduaste y te preparaste en la profesión que
te apasiona. Serás igual que el que no tuvo oportunidad de estudios. Busca
equilibrar las clases sociales, pero hacia abajo. El pobre será más pobre, la clase
media se hará pobre y los ricos seguirán siendo ricos, porque es el propio gobierno
que vive en esa clase social. Seguro te preguntarás cómo puede hacerlo: muy fácil.
Hace que TODOS dependan de sus subsidios, de donaciones, de lo fácil, de lo sin
esfuerzo, ¿para qué? Para ganarse la confianza de sus electores y mantenerlos al
margen. Y si algo no sale como se esperaba, recuerda que la culpa siempre será
de otro, del enemigo invisible.

EL FRACASO DEL SOCIALISMO

Son muchos los regímenes socialistas que han tratado de implementar esta forma
de gobierno. La mayoría comparten la misma similitud: el fracaso. Te daré algunos
ejemplos de cómo el socialismo ha acabado con la mayoría de los países en los
que se practica

– CAMBOYA:

El experimento político en este país ejecutado entre 1975 y 1979 resultó en
un genocidio atroz. Murieron unos dos millones de camboyanos. Te
preguntarás la razón: el líder Pol Pot buscaba una sociedad igualitaria y toda
clase pudiente debía ser exterminada.

– CUBA:

Desde la llegada de Fidel Castro al poder, los cubanos han vivido en carne
propia los estragos del socialismo. Persecución a disidentes, nula libertad de
prensa, encarcelamiento de opositores y la constante violación a los
Derechos Humanos, han convertido a Cuba en el mejor ejemplo de cómo
fracasa un país gobernado por líderes socialistas. En un artículo publicado
por la BBC en el que participan diversos politólogos resumen la llamada
Revolución Cubana de la siguiente forma: “¿Cuál es el resultado 60 años
después? ¿Un país del que se calcula que han emigrado más de 3
millones de personas, que está devastado, con las familias separadas,
con una economía que no funciona, con jóvenes que solo quieren irse
a otro lugar? ¿Cuál ha sido el impacto en el ser humano? Pues algo
catastrófico».

– VENEZUELA:

El país con las mayores reservas petroleras del mundo, con un clima
privilegiado para la ganadería y la agricultura se ha visto inmerso en la peor
crisis política, social y económica en los últimos 20 años en Latinoamérica.
El desastre en la gestión “socialista” tanto de Hugo Chávez como de Nicolás
Maduro ha hecho que más de 4 millones de venezolanos hayan emigrado a
países como: Colombia, Perú, Chile y Argentina, huyendo del hambre, la
miseria, la falta de oportunidades y de la inseguridad. Basándose en “el poder
para el pueblo”, Hugo Chávez desmanteló, expropió y cerró cientos de
fábricas, empresas y pymes bajo la excusa de “acabar con la burguesía”. 20
años después, ninguna de las empresas tomadas por su gobierno funcionan.
Para el escritor Mario Vargas Llosa, “Venezuela es un ejemplo a evitar
para el resto de Latinoamérica porque los regímenes totalitarios no
resuelven los problemas”. Al ser entrevistado sobre lo que sucede en
Venezuela, Vargas Llosa expresó: «¿Para quién puede ser modelo un
país que ha destruido su economía y del que millones de venezolanos
quieren huir aún en las condiciones más dramáticas porque piensan que
ya no hay esperanza ni oportunidades para ellos? No se ha visto en
América Latina un país tan potencialmente rico como Venezuela que se
convierte en un país miserable del que la gente huye para no morirse de
hambre, desesperación y frustración».

LA EDUCACIÓN ES LA SALIDA

El dramaturgo estadounidense, James Baldwin, lo describe a la perfección: “Es casi
imposible convertirse en una persona educada en un país tan desconfiado de la
mente independiente”. Si lo llevamos al terreno político, al socialismo no le funciona
un ciudadano que sepa que hay mecanismos para manipular la opinión pública para
determinadas acciones. Le interesa una sociedad que sienta que debe ser
rescatada por un “redentor” o “héroe”, sin hacer grandes sacrificios.
¿Cuál es el arma que tenemos como individuos para enfrentar y desenmascarar
este tipo de gobierno? La educación. ¿Qué podemos lograr si nos enfocamos en
este recurso? Determinar conductas, identidad cultural, y asegurar un mejor futuro
social, económico y político. “Los países que aseguran a sus ciudadanos mayor
acceso a la educación y posibilidades de estudio alcanzan un elevado nivel de
progreso, porque cuentan con una población capacitada para responder a las
responsabilidades y labores que se presenten. Por su parte, los países que no
establecen políticas o planes que aseguren el acceso a la educación se caracterizan
por tener sociedades que enfrentan un elevado índice de desigualdad social, baja
calidad de vida, pobreza, injusticia, exclusión social y falta de valores.”
Por eso es importante la educación en todos sus ámbitos. Un pueblo educado, les
hace el trabajo difícil a los políticos demagogos y socialistas y si los ciudadanos que
conforman un colectivo no son capaces de tener criterio propio, tomar decisiones
acertadas y reconocer cuándo se los está manipulando, no es posible tener una
sociedad democrática. Por el contrario, se impondrá un pensamiento único con el
que tendrás que convivir te guste o no, porque no se tolera la libertad de enseñanza.
La educación es un Derecho Humano por excelente, de hecho, la ONU emitió una
resolución llamada “Educación para la Democracia” donde se reconoce que una
sociedad culta “contribuye al fortalecimiento de la democracia, la buena gobernanza
y el estado de derecho a todos los niveles. Además, “ayuda a disminuir la
desigualdad económica, a la materialización de los derechos humanos, a la
consecución de todos los objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente, al
desarrollo del potencial humano, a la erradicación de la pobreza y a la promoción
de un mayor entendimiento entre los pueblos”.
No esperes que tomen las decisiones por ti. Debes adelantarte y hacerle saber a
otros que, sin importar su nivel económico o estrato social, la educación garantizará
una formación en valores y en criterios que les permitirá vivir en una sociedad llena
de oportunidades para todos, sin exclusiones, sin pensamiento único y sin
populismo.