¡Que
viva
14/06/2007
Creía que ya pocas cosas podían superar mi capacidad de asombro y la realidad me demuestra todo lo contrario.
Debo ser muy torpe, pues mi entendimiento no alcanza a comprender las oscuras y mezquinas razones que han llevado a esta decisión. Lo que sí está claro es que desde los poderes, se valora lo que en sí y por sí carece de valor; es lógico, pues, que una persona de la talla, no sólo profesional, sino humana de Isabel, no se valore.
Es como echar orquídeas a los cerdos.
¡Que viva
No entiendo nada.
La noticia es, realmente, TRISTE.
Dora